AMLO pondrá a la venta flota presidencial

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La inminente venta del avión presidencial podría reportar ganancias al nuevo Gobierno, considera Alfonso Romo, próximo jefe de la Oficina de la Presidencia.


Afirmó que se van a vender todas las aeronaves “va a ser buen negocio porque las compramos con el dólar a 13 pesos y ahorita estamos a 19”.

Calcula que no se pagará nada, así que no ve ninguna pérdida.

Dijo que el actual gasto de mantenimiento “es una locura” que no coincide con la propuesta de un Gobierno austero.

Hasta la fecha, a través de la Secretaría de la Defensa (Sedena) se han pagado 2 mil 433 millones 786 mil pesos por el Boeing 787-8 y falta pagar 5 mil 126 millones 285 mil 914 pesos.


La aeronave fue adquirida por Banobras en 2 mil 952 millones de pesos, instancia que acordó con Sedena un arrendamiento financiero a 15 años por 7 mil 560 millones.

De acuerdo al presupuesto 2018, Sedena asignó para este año 451 millones 492 mil pesos, pero se prevé que cada año, hasta 2027 se paguen 560 millones 46 mil 933.

Según fuentes involucradas en la compra del avión, si se decide vender, se deberá pagar el costo que erogó Banobras, es decir 2 mil 952 millones.


Originalmente, el costo de la nave era de mil 547 millones de pesos, pero se pagaron mil 405 millones en equipamiento, el cual consistió en: ajustes de ingeniería, de estructura, equipamiento de cabina, certificaciones, y un paquete de refacciones.

Por si fuera poco, se tuvo que gastar otros mil millones de pesos en adecuar el hangar presidencial del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

El avión es modelo 2009, tiene 80 lugares para pasajeros, de los cuales 14 son para el Estado Mayor, 24 para el presidente e invitados, y 42 para escoltas y prensa.


Su alcance es de 13,900 kilómetros, por lo que puede viajar sin escalas a cualquier destino de América, Europa y África; y tiene una vida útil de 25 años.

Un análisis de la empresa Flightglobal Consultancy, especializada en valuación y asesoramiento para la compra y venta de aeronaves, determinó que su venta provocaría una pérdida del 58 por ciento de su costo, es decir, mil 730 millones de pesos.


Y estima que, de acuerdo al mercado, tardaría en venderse entre 12 y 24 meses; aunque si se concretara su venta en en este último plazo la pérdida podrá ascender a 30 por ciento, y de tardar 36 meses se depreciaría hasta el 35 por ciento.

La flota presidencial está compuesta por 21 aeronaves, en las que no solamente viaja el presidente sino los elementos del Estado Mayor Presidencial cuando el Ejecutivo realiza una gira.


Sedena ha renovado 11 unidades asignadas a la Presidencia desde el 2013.

Además del TP01, el primer mandatario suele utilizar un Gulfstream G-550, que tiene un costo de 50 millones de dólares, fue adquirido en 2015, y en el último año realizó 45 vuelos.

También hay otros dos Gulfstream G150 de los años 2014 y 2015, valuados en 36 millones de dólares.

Además, en 2016 se adquirieron dos helicópteros Súper Puma 225, cotizados en 24 millones de euros.


(Con información de Reforma)